viernes, 31 de octubre de 2008
El solo hecho de pensar
El solo hecho de pensar
Que el futuro carece de pasiones
Me hace
Olvidar los sueños
Que un día no muy lejano
Fracasarán entre tus brazos.
Sabes,
Si alguien sabe a dónde van
Tus frías manos
Seguramente
Me llamará
A media noche
Y me dirá:
“Ya vienen pronto”
Hasta entonces yo esperaré
Con ambos ojos perdidos en los fugaces
consuelos de tus labios.
No me digas tampoco
Que los días los tenemos contados,
Que ni tú ni yo ni nadie
Sobre este azul planeta sabemos
La hora postrera de la civilización.
Espérame, sólo dame una vida entera
Para alcanzarte
En los callejones melancólicos de una ciudad perdida
En la arqueología de los hombres…
Ahora que si quieres, pequeña soñadora,
Yo podría irme a vivir a la sombra
De tu respiración,
Que yo sé, eso sí,
Que esperarás en el pórtico de tu casa
Las horas plenas en que llame a gritos la oda de tu nombre.
Dime, entonces,
Pequeña y ágil soñadora,
Si tú decides
Echarme las redes tristes de tus pasiones,
Yo esperaré hasta que
Los amplios bulevares de una ciudad ajena
Te vean acudir presta a mis lamentos…
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