viernes, 15 de octubre de 2021

Esos pliegues de ayer

 

¿Por qué nos quedamos en aquellos lejanos días de la infancia? ¿Por qué ese placer por volver a sentir la inocencia de cuando no teníamos miedo al mañana? Definitivos los pasos, las miradas, los suspiros y los remordimientos, las lamentaciones, los arrepentimientos, las discrepancias, las dudas, los tropiezos, los errores, los pecados, las culpas, los arrebatos y las cargas que nos duelen. ¡Si tan solo hubiéramos sabido de las consecuencias de nuestros actos con lucidez y precisión! No hay marcha atrás, de los pliegues del ayer solo quedarán nuestros nombres sobre el mármol y nuestros vestigios en pocas mentes. No hay marcha atrás, definitivamente. Y nuestros días transitan en penumbras, entre alboradas y crepúsculos que nos asombran todavía.